La manera más fácil de determinar el tipo de sangre de una persona es realizando un examen que detecta ciertos marcadores sanguíneos llamados antígenos. Los controles de prueba para dos marcadores: ABO y Rh. La prueba ABO determina si la sangre es de tipo A, B, AB u O.


El factor Rh puede ser negativo o positivo, lo que significa que hay ocho posibles tipos de sangre, según la Cruz Roja Americana. Tipo O es el grupo sanguíneo más común, seguido por A y B. Tipo AB es el tipo más raro y representa aproximadamente el 1 por ciento de la población, según la Cruz Roja Americana.